artwork by claudine hellmuth
"no se nace mujer, se llega a ser mujer"
En realidad, la mujer jamás ha creado un sistema de valores puramente femeninos frente a los valores masculinos; siempre ha sido el hombre quien recelosamente ha buscado asegurar la vigencia de sus normas impuestas, fuerza que ha creado la ruptura entre géneros. Son los hombres quien a través de esta divergencia, han aprovechado para dejarle a las mujeres los restos de los valores que otorgaron para ellos mismos-el dominio de la vida, la inmanencia-solo para encarcelar a las mujeres dentro de los papeles correspondientes."
simone de beauvoir -- el segundo sexo, parte II
Dentro de cada hombre individual, existe hoy día una tendencia que pocos no siguen. El marido se busca a sí mismo en su esposa y a la vez, una amante en la forma de un ideal monolítico; en ella, emprende la búsqueda del mito de su virilidad, su soberanía, de su realidad más inmediata. Sin embargo, él es el esclavo de su doble ideal: ¡qué esfuerzo semejante para elaborar una imagen donde siempre se encuentra en gran riesgo! A pesar de todo, su éxito depende únicamente de la libertad caprichosa de las mujeres: la clave para él es ocultar esta realidad de forma perpetua. El hombre esta preocupado más que nada con aparentar ser masculino, importante, superior; si recibe fingimiento a cambio del suyo, todo bien; él también es agresivo, sintiéndose incomodo; siente hostilidad hacia la mujer por que le tiene temor -temor a la imagen de su doble que tiene que mantener para seguir la relación "
simone de beauvoir -- el segundo sexo/conclusión
[...]
De repente, me di cuenta que a fin de cuentas, sería yo el que deberá despachar al elefante. Esta gente lo esperaba de mí y no tendría opciones; podía sentir sus dos mil voluntades arrastrándome irresistiblemente hacia mi destino. Y fue en este momento preciso, al estar parado con mi rifle a mano, que llegué a comprender la falsedad, futilidad del dominio europeo del oriente. Ahí estaba yo, el hombre blanco con su rifle, parado ante la multitud de nativos desarmados-casi como si yo fuese la estrella de su producción; pero en realidad, no era más que un títere absurdo manoseado por las voluntades enmascaradas detrás de esos rostros amarillos. Fue en este momento que comprendí que cuando el occidental se hace tirano, es su propia libertad que destruye.
george orwell -- matar a un elefante
On June 12 2006
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