Jordana, dice:
Ven, cántame,
y tráeme vino.
Venga a mi el dulce, brillante jarro;
llene una copa en que me anegue en el olvido...
y ¡cuanto quiera clame el almuédano en su alminar!
Peca, amigo, sin tasa ni medida:
Alá siempre está pronto a moderar su ira.
Cuando llegue tu hora, sin duda encontrarás
arriba un Rey, aunque potente, tierno;
tirarás de tu pelo cuando recuerdes
todo el goce perdido por miedo al infierno.
On May 20 2006
Edit